Declaración
de
Angela E.V. King
Asesora Especial sobre género
y adelanto de la mujer
en la
Conferencia Mundial sobre la Mujer y el Deporte, 2002
Montreal, Canadá, del 16 al 19 de mayo de 2002


Dr. Kidd,
Dintiguidas Delegadas y Delegados,
Amigas y amigos,

Es para mí un honor y un inmenso placer estar aquí hoy, dirigiéndome a los participantes de la Conferencia Mundial sobre la Mujer y el Deporte, 2002, en mis funciones como Asesora Especial de del Secretario General de las Naciones Unidas en el tema de género y adelanto de la mujer.

Para comenzar, desearía hacer un reconocimiento al gobierno y al pueblo de Canadá, anfitriones de esta conferencia, por su generosidad y hospitalidad. También quisiera agradecer al doctor Kidd por su amable presentación y al Grupo de Trabajo Internacional sobre la Mujer y el Deporte por su invitación y su cálida acogida.

Es totalmente pertinente, en mi opinión, abordar el tema del futuro de la mujer y el deporte aquí en Canadá, un país comprometido a fondo con los ideales de la igualdad de géneros y del avance de la mujer; un país donde se practica una amplísima gama de deportes. Canadá le ha dado al mundo un buen número de mujeres deportistas. Algunas de las más conocidas son Barbara Ann Scott, Ada MacKenzie, Lucile Wheeler, Nancy Green, las integrantes del legendario equipo femenino de baloncesto Edmonton Grads, y Abby Hoffman, quien tuvo que disfrazarse de hombre para superar las tradicionales barreras masculinas de la exclusión en el hockey. Estas mujeres son algunas de las pioneras deportivas que comenzaron a romper los paradigmas. Entre los ejemplos más recientes del compromiso del país en el tema de la igualdad de géneros y deporte se encuentran: iniciativas para desarrollar una estrategia canadiense para mujeres y niñas a través de la actividad física y el deporte; la convocación a una conferencia nacional sobre mujeres, deportes y actividad física, que tendrá lugar en Hamilton, en noviembre de 2002.

En la presente conferencia queremos rendir tributo a las mujeres deportistas, a su valentía, su espíritu indomable y su resistencia. También hablaremos sobre el futuro de la mujer y el deporte, sobre la manera como podemos intensificar el impacto y la importancia del deporte en las mujeres y las chicas, y hacer de éste un tema de mayor prioridad en el mundo.

Quizás algunas personas cuestionan la importancia de organizar un debate sobre mujer y deporte, mientras que millones de mujeres y niñas siguen siendo víctimas de la pobreza, las enfermedades, los conflictos y la violencia. Como respuesta, yo diría que desde la Primera Conferencia sobre la Mujer, en Ciudad de México, en 1975, los gobiernos, las activistas feministas, la sociedad civil y la academia ciertamente han tendido a subvalorar el aspecto de mujer y deporte, para concentrarse en asuntos que las mujeres y la comunidad internacional han considerado como de mayor importancia. Para dar un ejemplo, el tema de mujer y deporte recibió una atención limitada en la Plataforma para la Acción de Beijing 1995, y ello sólo en el marco de mujer y salud.

Sin embargo, es de destacar que a través del deporte se aprenden el concepto de juego limpio, la comprensión mutua, la solidaridad y la amistad. Las competiciones deportivas llevadas a cabo en un espíritu de respeto mutuo, de imparcialidad y cortesía son un vehículo ideal para promover la buena voluntad y las buenas relaciones entre los pueblos. Estos son los valores de las Naciones Unidas, que trascienden las fronteras nacionales. Se trata de valores que llevaron a más de 150 dirigentes mundiales a incluir en la histórica Declaración Final de la Cumbre del Milenio de Naciones Unidas (septiembre de 2000) un llamado a la observación de la Tregua Olímpica y a promover la paz y el entendimiento humano a través del deporte y el ideal olímpico. En otros foros de Naciones Unidas se reconoció el tema de mujer y deporte. La Plataforma de Beijing insta a los gobiernos a prestar una atención particular a las necesidades de las niñas, incluyendo su necesidad de comportamientos sanos tales como las actividades físicas (párrafo 106(l)). La Plataforma también instó a los gobiernos a permitir a las chicas tener una participación en los deportes y en las actividades físicas en pie de igualdad con los hombres y los chicos, a través de la creación de programas en las escuelas, los sitios de trabajo y en la comunidad (107(f)). En el año 2000, Beijing+5 amplió el alcance de este llamado pidiendo a los gobiernos incluir a las mujeres y a las niñas en las actividades culturales, recreativas y deportivas a todo nivel (nacional, regional e internacional), y pidiendo también que se dé acceso equitativo al entrenamiento, la competición, la remuneración y los premios.

Diversas conferencias y otros eventos de las Naciones Unidas han destacado la importancia de los deportes y de la participación equitativa de las mujeres y de las chicas en los deportes. Lo anterior es una indicación de que aún existen pocas oportunidades para las mujeres y que, por tanto, es necesario que los gobiernos y otros grupos de poder tomen medidas más eficaces. A continuación, quisiera mencionar tres ejemplos.


El Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (El Cairo, 1994), pide a los gobiernos asegurar una mayor participación de las mujeres en la adopción de políticas y en la toma de decisiones(...) y una participación en los aspectos de producción, empleo, educación, salud, ciencia y deportes (Programa de acción CIPD, párrafo 4.3(b)).

Hace poco, la Segunda Asamblea Mundial sobre Envejecimiento (Madrid, abril de 2002) adoptó el Plan de Acción Internacional sobre envejecimiento, que invita a las personas de edad a mantener o adoptar un estilo de vida sano y activo en el que se incluyan la actividad física y el deporte (párrafo 65 (h)). Para terminar, el viernes de la semana pasada (10 de mayo), en la Sesión Especial de la Asamblea General en favor de la Infancia se elaboró el documento "Un mundo apropiado para los niños", donde se reconocen los beneficios de las actividades físicas y del deporte para los niños. Los dirigentes mundiales presentes en la Cumbre en favor de la Infancia también se comprometieron a: (a) crear oportunidades e instalaciones en las escuelas y en las comunidades; y (b) fomentar la salud física, mental y emocional de los niños y los adolescentes, a través del juego, los deportes, la recreación y la expresión cultural y artística.

Aparte de crear los marcos para elaboración de políticas durante las conferencias globales, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (con frecuencia conocida como "derechos humanos de la mujer"), crea obligaciones legales de acción por parte de los 169 Estados partes. En tanto que instrumento legal que busca la eliminación de la discriminación contra la mujer y el fomento de la igualdad, la Convención también aspira a eliminar la discriminación contra la mujer en los deportes. Desde la creación de las Naciones Unidas hace 56 años, gran parte del trabajo en políticas, normas y operaciones de esta organización ha sido dedicado a la eliminación de la discriminación, incluyendo la discriminación de la mujer en los deportes. El artículo 13(c) de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, en inglés), pide a todos los Estados partes tomar las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra las mujeres y garantizar la igualdad con los hombres en la "participación en actividades recreativas, en deportes y en todos los aspectos de la vida cultural". La convención también pide a los Estados partes tomar todas las medidas apropiadas para asegurar la igualdad entre hombres y mujeres en la educación, el acceso a las mismas oportunidades de participación activa en los deportes y la educación física (artículo CEDAW 10 (g)).

Para seguir el marco establecido por los organizadores de nuestra Conferencia, hablaré específicamente de: (a) el progreso de las Naciones Unidas en el mejoramiento de la calidad de vida de mujeres y niñas, (b) los desafíos de encontrar áreas donde los deportes y las actividades físicas puedan desempeñar un papel en las iniciativas de las Naciones Unidas y, finalmente, (c) las prioridades para el futuro.

Progreso
El progreso logrado en el campo del avance de la mujer está marcado por varios hitos.

En la década pasada, nuestras evaluaciones sobre el progreso logrado desde la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, y desde la realización de Beijing+5 en junio de 2000 hasta ahora, demuestran que la expectativa de vida para la mayoría de las mujeres es mayor que la de sus madres. Las mujeres están mejor alimentadas, gozan de una mejor salud, tienen una mejor educación y, en general, tienen mejores perspectivas económicas. Se han hecho progresos en la creación de instituciones nacionales para el avance de la mujer. Los gobiernos han tomado medidas para garantizar una adopción más explícita de políticas y planes que permitan atender las realidades de la vida de las mujeres. Un número cada vez mayor de países reconoce como una prioridad el papel de la mujer en los puestos de poder y de toma de decisiones, y reconoce su importancia para la sociedad. India, por ejemplo, cuenta con un 33 por ciento de mujeres en los panchayats o concejos de comunidades locales. Otro ejemplo notable es el de Timor Oriental, donde el año pasado fue elegido un 24 por ciento de mujeres para la primera Asamblea Constituyente en la historia del país.

Los gobiernos de todo el mundo han promulgado leyes conformes a los derechos humanos y a las convenciones laborales internacionales que propugnan los derechos económicos de la mujer, la igualdad en el acceso a los recursos económicos y la equidad en el empleo. La participación de la mujeres en el mercado laboral ha aumentado significativamente, sobre todo en el sector de los servicios. Se han logrado progresos notables en la educación y entrenamiento de las chicas a todos los niveles, especialmente en los casos en los que ha habido compromiso político y una asignación de recursos suficiente. Se han tomado medidas para mejorar el acceso de las mujeres a los servicios de cuidados de salud, incluyendo una mayor atención a las perspectivas de género en los sistemas de salud, mayor acceso a cuidados en salud sexual y reproductiva, prevención y tratamiento de enfermedades de transmisión sexual y HIV/SIDA, un mayor énfasis en la salud mental y ambiental, y en los efectos de los riesgos laborales en la mujer. La mayor parte de los Estados han adoptado como prioridad la erradicación de la violencia contra la mujer, dentro de sus estrategias nacionales de prevención del crimen.

En el área de los derechos humanos de la mujer, muchas Constituciones han adoptado disposiciones para garantizar el respeto a los derechos humanos sin discriminación de género. El acceso de la mujer a la justicia, tanto a nivel nacional como internacional, ha mejorado. Quizás el logro más significativo sea la adopción, el 6 de diciembre de 1999, del Protocolo Opcional de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), que da a la mujer el derecho de elevar sus reclamos ante el comité de la CEDAW, en los casos en que se hayan agotado todos los recursos legales nacionales. En total, 38 Estados partes han ratificado el Protocolo.

También ha habido un progreso notable en el deporte y las actividades físicas, palpable en un aumento espectacular de la participación de mujeres y niñas. Han empezado a caer muchas de las barreras que impiden a las mujeres deportistas tener acceso a los eventos deportivos -particularmente a nivel internacional-, a las instalaciones, a los equipos, a puestos en cargos de poder, al entrenamiento y a las competiciones.

Conocemos los beneficios de esta participación deportiva. Las mujeres y las chicas deportistas gozan de una mayor autoestima, presentan tasas más bajas de depresión y tienen una mejor imagen corporal que las mujeres y las chicas que no participan. Las mujeres que practican deportes aprenden a disciplinar sus cuerpos a través del ejercicio y a desarrollar una mayor tenacidad y resistencia, lo cual les facilita ser eficaces en cualquier actividad que emprendan y las estimula a asumir posiciones de liderazgo.

En segundo lugar, las mujeres y las chicas que practican deportes por equipos asimilan el concepto del trabajo en equipo y no le temen a la competencia. También aprenden sobre las dinámicas sociales y de grupo. Las mujeres y las chicas que practican deportes individuales aprenden a esforzarse para dar lo mejor de sí mismas.

En tercer lugar, a través de la búsqueda del crecimiento y la realización personales, el deporte nos ayuda a desarrollar nuestros amplios planes para el avance de la mujer y se ofrece como medio para superar los retos a nivel individual y colectivo. Además de ser un espectáculo de competencia, destreza y resistencia, los eventos deportivos son ricos en significación simbólica y ofrecen modelos humanos para las mujeres y las chicas. En su búsqueda de la excelencia, cada deportista es igual y la victoria es el resultado de una mezcla de factores como la capacidad, el entrenamiento, el trabajo duro y la perseverancia. Cualquier tipo de discriminación es incompatible con un verdadero espíritu deportivo.

Retos
Es imposible entender los desafíos que afrontan las mujeres deportistas si no se va más allá de la infraestructura del deporte para considerar factores más amplios -económicos, sociales y políticos- de la vida de las mujeres.

En el marco más amplio de la situación de la mujer en todo el mundo, los retos siguen estando presentes. Podemos verlos en el creciente flagelo del tráfico de mujeres y de niñas; en el aumento de la incidencia de la violencia doméstica contra las mujeres y las niñas, a todo lo largo de su vida; en el aumento del número de víctimas femeninas -mujeres y niñas- en los conflictos armados (Bosnia y Herzegovina, Ruanda, Sierra Leona); en la rápida propagación del VIH/SIDA entre las mujeres y las niñas; y en los incesantemente altos niveles de pobreza que se registran entre ellas.

Así como estos retos globales siguen estando presentes, algo similar ocurre con las mujeres en el deporte.

La discriminación contra las mujeres y las niñas en los deportes es quizás uno de los retos más persistentes y menos visibles. Esta discriminación viola los derechos humanos, pues considera como inferiores y menos merecedoras de un tratamiento equitativo a las deportistas y entrenadoras mujeres. La discriminación puede adoptar muchas formas. A las mujeres se les niega un acceso equitativo a las instalaciones deportivas, al financiamiento de eventos deportivos y a un cubrimiento justo de sus logros deportivos por parte de los medios. Adicionalmente, las deportistas profesionales no son tan bien pagadas como sus colegas masculinos.

Es necesario crear leyes que prohíban la discriminación contra las mujeres y las chicas en los deportes, para que tengan acceso a los eventos deportivos y a las instalaciones. Como un primer paso, la legislación debe hacer respetar y defender el derecho de las mujeres deportistas a una paga equitativa y a iguales oportunidades de empleo, y conceder una compensación en casos de abuso y acoso sexual, incluso en los casos en que éstos vengan de los entrenadores.

También es de una gran importancia ampliar las oportunidades para que las chicas tengan acceso al ejercicio físico en contextos educativos. En muchos casos, las carreras deportivas exitosas o el mantenimiento de un buen estado físico comienzan con clases de educación física desde una edad temprana.

Los retos también varían de país a país. Entre ellos se encuentra el dilema que deben afrontar las mujeres que se mantienen en los deportes a edades más avanzadas de los veinte o los treinta años. Puedo citar un caso de mi país, Merlene Ottey de Jamaica, quien participó en los pasados juegos Olímpicos con algo más de cuarenta años de edad. De otro lado, están las exigencias competitivas y los sentimientos de ansiedad o de culpa en torno a cuestiones como el matrimonio, la maternidad, la separación de la familia y cuándo comenzar el entrenamiento para regresar a un nivel competitivo después de dar a luz.

También hay retos en el ámbito de las actitudes y la imagen. En algunas ocasiones, deportistas exitosas son presentadas negativamente en los medios, a través de un lente homofóbico. Es muy común que los periódicos deportivos se dediquen casi exclusivamente a los logros de los deportistas masculinos.

Para terminar, nos queda el reto de sacar lecciones a partir de valores que hemos aprendido sobre las mujeres y el deporte a través de las iniciativas de Naciones Unidas.

Un ejemplo sorprendente en el que las iniciativas de Naciones Unidas para promover la paz han incluido las actividades deportivas es Kosovo. Antes del conflicto, la mayoría de chicas en este país no participaban en ninguna actividad deportiva, por causa de la cultura y las tradiciones locales. Al negar a las chicas los beneficios del deporte, también se les estaban negando los beneficios del desarrollo personal, la autoestima y de un estilo de vida físicamente activo y sano. En la práctica, la sociedad marginalizaba a las mujeres desde muy pronto en la infancia. Muy pocas chicas soñaban con pertenecer al gobierno, aspiraban a ocupar cargos de liderazgo o se veían a sí mismas como defensoras de los procesos democráticos.

Un miembro del personal de mi oficina, que fue trasladado temporalmente a la municipalidad de Pristina, Kosovo, desarrolló un programa llamado "Trabajo comunitario voluntario. Iniciativa para la juventud", a través del cual se les permitía a los jóvenes entre los doce y los catorce años hacer trabajo comunitario. El programa incluía la reconstrucción de instalaciones deportivas y la promoción de los deportes, pues todas las instalaciones deportivas fueron destruidas durante el conflicto. A través del fomento del deporte por parte de los soldados de la paz de las Naciones Unidas, que colaboraron con la reconstrucción de un club de tenis y un club de fútbol para chicas y chicos, los jóvenes de diferentes etnias aprendieron a jugar y a reconstruir juntos. De este modo, se redujo la alta incidencia de criminalidad y uso de drogas y alcohol entre la juventud desempleada. El programa para la juventud también contribuyó a que las chicas de una sociedad tradicional tuvieran una mayor participación en las actividades comunitarias y sintieran menos temor de dar sus opiniones en asuntos cívicos. Esperamos que este ejemplo se siga en las otras misiones de las Naciones Unidas.

Otro ejemplo sorprendente es el trabajo de la organización Baloncesto sin Fronteras, a través del cual las asociaciones nacionales de baloncesto de Turquía y Grecia se han unido para celebrar el segundo torneo anual en Estambul, que tendrá lugar del 5 al 8 de julio. Es un campo de verano para jóvenes entre los doce y los catorce años, cuyo objetivo es fomentar la amistad y el entendimiento a través del deporte. En el pasado ha contado con la participación de jóvenes provenientes de Bosnia y Herzegovina, Croacia, la antigua Yugoslavia, Macedonia, Eslovenia y Yugoslavia. La conclusión después de la primera vuelta en el año 2001, fue: "el deporte tiene una capacidad inigualable para estimular importantes intercambios entre personas que, de otro modo, no podrían reunirse (...)". Podemos aprovechar la popularidad mundial del baloncesto para "hacer llegar diversos mensajes a un grupo heterogéneo de jóvenes sobre la importancia de la tolerancia, la paz, la educación y la lucha contra las drogas".

Es imperativo que las Naciones Unidas, el sector privado y cada país en particular continúen poniendo en marcha este tipo de iniciativas y que su cubrimiento se extienda de manera más completa a las mujeres y a las niñas.

Prioridades
Las prioridades deben incluir un mayor énfasis en la importancia de los deportes. Particularmente, se debe lograr que las mujeres y las chicas tengan mejores oportunidades de ser entrenadas y de competir de manera similar a los hombres y los chicos en cualquier deporte.

También es importante expresar en documentos mundiales e internacionales (declaraciones, normas y convenciones) el principio de la equidad de géneros en los deportes. Debe darse prioridad al uso de convenciones existentes como CEDAW, o a otras plataformas, planes y programas tales como Beijing, para monitorear el progreso, y estimular a los gobiernos, la sociedad civil y la comunidad internacional a dar soluciones a este aspecto de la discriminación contra la mujer.

Del mismo modo, debe darse prioridad a la creación de un mundo mejor, a través de la cristalización de las metas de tratamiento equitativo para chicas y chicos en materia de salud, educación y reducción de la pobreza, establecidas en la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas.

Para concluir, damas y caballeros, esta Conferencia Mundial nos da la oportunidad de tratar las múltiples dimensiones del tema de la mujer y el deporte, y sus puntos comunes con la agenda global para la paz, el desarrollo, la salud, la educación, la discriminación y la reducción de la pobreza. La experiencia nos ha demostrado que la discriminación contra la mujer es compleja y multidimensional.

Esta es una oportunidad especial para invitar a los participantes de esta conferencia a emprender acciones para mejorar la situación de las mujeres y las niñas, defendiendo el derecho básico a la equidad y al bienestar y la salud física y mental a través del deporte. Los progresos pasados y los retos y las prioridades nuevas fijarán nuestra agenda para el futuro.

Deseo que su presencia en esta conferencia sea muy productiva; esperaré con gran interés los resultados. Muchas gracias.

 

 

 

IWG SECRETARIAT
15 Eddy Street, 8th floor
Hull, (Québec) CANADA
K1A 0M5
Fax: (819) 956-8019

info@canada2002.org